Potenciales de ahorro SAECSA: en tecnología de refrigeración.
Potenciales de ahorro: Disminución de la demanda frigorífica
La tecnología de refrigeración forma parte integral de numerosos procesos de producción y logística, usándose dentro de las áreas industriales y manufactureras de forma múltiple y amplia. Sin embargo, existe una enorme diversidad con relación a las tecnologías que se aplican, así como a las dimensiones de las instalaciones de refrigeración.
El denominador común de todos estos equipos es el hecho de que se produce frío, que luego ha de ser introducido o colocado en el producto o en el proceso correspondiente.
A pesar de que la tecnología frigorífica está sumamente difundida, hasta el momento es muy poco usual que se la considere como una posibilidad de aumentar la eficiencia energética. Sin embargo, esta tecnología frecuentemente abarca un gran potencial de reducción del costo de energía. En este contexto, se trata ante todo de los costos de operación continua de estos equipos, que pueden suponer el 80% de los costos totales de una instalación frigorífica.
Métodos generales para aumentar la eficiencia son:
- El mejoramiento del aislamiento térmico
- La minimización de la irradiación térmica
- La adaptación de los períodos de ocupación y operación
- La configuración básica de los procesos
- La optimización de las etapas de potencia, presión y temperatura
- El ajuste eficaz de las técnicas de control y regulación
- El diseño detallado y la selección de cada uno de los componentes
- La utilización de máquinas refrigeradoras de accionamiento térmico, por ejemplo con energía solar, calor a distancia, calor de escape industrial y calor de desecho de plantas en cogeneración.
Los costos de la producción del frío se pueden reducir de manera importante con ayuda de un planeamiento fundamentado, así como por medio de la optimización de los equipos. En este contexto es importante tener en cuenta que, al comprar el equipo frigorífico, el precio de adquisición no debería ser el único factor decisivo. Antes que nada se deberían considerar más bien los costos totales que se producirán durante todo el período de vida útil de la instalación. Esto incluye los costos de operación, que en equipos frigoríficos supone un factor sumamente alto.
Este hecho lo comprueban los equipos frigoríficos accionados de forma térmica, que representan una buena alternativa con relación al ahorro de energía, si se comparan con las instalaciones frigoríficas de accionamiento eléctrico – o sea absorción en vez de compresión.
Las máquinas frigoríficas de accionamiento térmico utilizan la energía calorífica de forma directa para producir la refrigeración. Una de las fuentes caloríficas perfectamente adecuadas que se puede utilizar durante este procedimiento es, por ejemplo, el calor de escape industrial resultante que, de otra forma, quedaría desaprovechado.
Y en caso de que el calor necesario se produzca de manera gratuita mediante la energía del sol, con ayuda de la tecnología de energía solar, incluso es posible realizar una operación prácticamente neutral con relación a la emisión de gases CO2.
Potenciales de ahorro: Manejo correcto y evitación de temperaturas innecesarias.
Otra posibilidad es la combinación de equipos frigoríficos con plantas de cogeneración. La rentabilidad de estas plantas modulares combinadas depende fuertemente de la demanda constante de calor de calefacción. Al combinar las plantas de cogeneración con equipos frigoríficos, también es posible aumentar el grado de utilización de las plantas combinadas durante los períodos más calurosos del año, y mejorar así su rentabilidad económica.
Permítanos realizar el diagnóstico y propuesta adecuada para optimizar al máximo su sistema de refrigeración y posterior aplicación de las ecotécnias SAECSA.

